Rodrigo Mundaca – Editor del sitio Fuga de Tinta

Conversamos con Rodrigo Mundaca, sicólogo de profesión que se desempeña en la línea de la sicología social comunitaria. Actualmente trabaja en una oficina de protección de derechos de la infancia. Además, ha hecho clases en institutos y particularmente en la ULS. En cuanto a la labor no remunerada, Rodrigo es editor del sitio Fuga de Tinta y participa en diversas organizaciones y actividades sociales. Para conocer más, tanto del sicólogo como del activista social, los invitamos a repasar lo que nos contó.

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Cuéntanos sobre Fuga de Tinta…

En la época universitaria participaba en diversas organizaciones sociales con enfoques de organización popular y memoria histórica. Luego, junto a miembros esas organizaciones, formamos redes en Santiago y creamos una escuela crítica de la realidad social. Desde aquellos tiempos con un grupo de compañeros seguimos teniendo relación y desarrollando acciones, lo cual de alguna manera deriva ahora en lo es Fuga de Tinta. Ésta es una iniciativa de comunicación comprometida particularmente con el mundo social de la región y de otras partes del país. Apuntamos a amplificar esas voces y a dejar depender de los medios grandes, construyendo plataformas propias a partir de la comunicación-acción. Nuestra visión y misión como organización es enmarcarnos en la transformación de la realidad en que vivimos.

¿Qué te mueve a generar este tipo de instancias y ser parte de ellas?

Primero el comprender que el individuo tiene límites y que la realidad en sí no es una cuestión estática, sino es algo que se construye en la acción y esa acción tiene más sentido cuando es colectiva. Por ejemplo, en el caso de que tenga un problema con el Estado, con Mosanto o con Luksic, no lo voy a solucionar conversando con ellos porque la correlación de fuerzas es impar. Es como estar jugando en una cancha que queda en una pendiente y yo soy el que queda en contra de esa pendiente. En ese sentido, a fin de equilibrar esa balanza y producir cambios, es necesario unirse con otros, ahí la organización nos da más peso para pararnos de la misma forma.

En cuánto a los cambios que sueñas: ¿Crees que vamos en buen camino?

Creo que hoy en día se pueden mover las barreras de lo posible. Por ejemplo, que se haya instalado el tema del lucro es una señal, pues cuando yo estaba en la universidad se difundía la idea del arancel diferenciado como lo más revolucionario, lo cual hoy no tendría el mismo efecto porque no responde a las necesidades de esta época. En ese sentido, creo que los cambios son posibles, desde la utopía como la ve Galeano: lo que te ayuda a caminar. Vamos por buen camino, pero debemos desarrollar relaciones con organizaciones que nos permitan pensar que eso posible, aunque esté lejos, se puede construir y palpar desde ya.

En La Serena se han alzado muchos movimientos: ¿Te parece positivo?

Sí, lo interesante  sería ver cómo eso puede converger sin perder la belleza de la diversidad, creo que ese es un desafío importante. De todas formas, hoy estamos frente a un panorama hermoso: Movimientos de fotografía, culturales, musicales, políticos, comunitarios, en fin. Tenemos a disposición una serie de pinturas diferentes para crear un cuadro bello.

Entonces, ¿si están las organizaciones por qué nadie alza la voz, por ejemplo, con el alza de los pasajes de la locomoción colectiva?

Quizás se deba a que no se ha logrado que los sujetos políticos logren concluir cuáles son sus demandas colectivas y, por otro lado, creo que no se ha logrado estar la altura del sentido común de las personas que no están configuradas como actores organizados. Además, estamos más preocupados de los intereses individuales que los de la comunidad.

Quizás se deba a que hemos naturalizado el hecho de que nos suban los precios cada cierto tiempo…

Sí, es una consecuencia del llamado capitalismo cultural, donde uno paga por todo, incluso para ser libre. Por ejemplo, si hoy quieres ser cooperar con el ambiente puedes comparte un café más caro en una empresa que apoya el reciclaje como Strabucks y pagas por ser transgresor; te puedes comprar una polera punk en una tienda y pagar por verte más rebelde. En ese sentido, esa cosmética de la rebeldía que esta más asociada a una mercantilización de la figura que nos juega un flaco favor. Es una triste ideología que se ha instaurado y que nos tiene asumiendo que no podemos enfermarnos porque sale caro, entre miles de ejemplos.

Lo mismo sucede con la educación: parece ser que en Chile la vocación tiene precio y sólo puedes desarrollarla si tienes dinero para comprarla…

Claro, acá lo interesante es que tú pagas por todo, pero está tan naturalizado que nadie lo regula. Las empresas se llenan la boca con la libre competencia y el mercado creador, pero en realidad lo que tienen es un nicho de negocios. Por ejemplo, en la cuenta del agua se puede ver que cobran un montón de cosas pero sólo efectúan la mitad de ellas, las cobran porque nadie fiscaliza. Va a llegar un momento en que la cosa no va a resistir más y la clase política va a decir que encuentra indignante haber pagado 30 años por el tema del agua, pero fueron los mismos en que vieron eso suceder y no hicieron nada al respecto. Misma historia con la educación.

En esa línea: ¿Crees que es justo soñar con obtener educación pública gratuita y de calidad?

Creo que es posible, justo y que lo bizarro es que eso no se haya puesto en práctica ya. Se ha perdido el eje de la discusión porque la educación se ha discutido siempre desde un prisma: alcanza o no alcana la plata. Entonces, la discusión su vuelca solo en lo económico y no nos damos cuenta de que al pensar cuánto valen las condiciones en las que se da la educación que ver con el aprecio que una sociedad le tiene a la misma. Es una decisión de materia política no de economía. La gran mentira neoliberal es reducir la realidad a ecuaciones, fórmulas, indicadores  y números. Esa estrategia que ha hecho agua en varios lugares del mundo es la que está haciendo agua aquí en educación, salud, previsión, AFP.

¿Lograr educación gratuita sería el paso que ayudaría a generar todos los cambios necesarios?

Creo que la educación gratuita es una demanda muy bien focalizada y sectorizada, tiene sentido y sería un avance pues nos ayudaría a comprender la capacidad de acción que podría tener un movimiento social, porque sería un triunfo de la gente y no de la clase política. Sería una buena señal para la autoestima colectiva.

¿Crees que las poblaciones están prontas a llenarse de utopías y demandas?

Que se dé una continuidad de lo que se está haciendo ahora, que se sumen más colectivos para poder lograr correr la barrera de lo posible y que se resista y tensione la utopía neoliberal en la que vivimos, es lo que debería suceder pronto.  La gente debe dejar de pensar que todo está bien.

¿Hay algún candidato presidencial en el que tú apuestes?

Yo no tengo candidato en esta pasada. Siento que la capacidad de construir desde ahí requiere un tiempo y un esfuerzo que cuesta pensar que tiene eco en lo cotidiano. No me llena ese rollo porque no veo alternativa dentro de la institucionalidad. Por el momento no creo que vaya a votar.

¿Asamblea Constituyente?

Sería un paso refundacional interesante, no creo que enmendarla sea legítimo, pues el poder constituyente es algo que está más allá incluso de la constitución porque está en el colectivo, y dentro de ese colectivo están todos. Va a ser difícil, no de un día ni dos, sino que un proceso que hay que ganárselo. Mientras no se dé hay que trabajar desde abajo.

Ping Pong

¿De dónde eres?
Ovalle

¿Color favorito?
Negro, solo para ser contradictorio.

¿Libro favorito?
Ensayo sobre la ceguera de José Saramago / El socio de Jenaro Prieto.

¿Dulce o salado?
Salado.

¿Twitter or Facebook?
Facebook..

¿Cuánto cuesta un kilo de pan?
Depende del precio de la harina, pero oscila entre 700 y luca.

¿Qué te hace llorar?
Me emociona la dignidad ante la adversidad; mientras que el dolor propio o ajeno me hace llorar de tristeza.

¿A quién admiras?
Cualquiera que viva dignamente merece admiración.

El consejo que siempre das…
Quien quiere cambiar algo –un revolucionario- es alguien que debe combinar el pesimismo que viene del conocimiento con el optimismo que deriva de la voluntad.

¿Secreto de belleza?
Tomar mate (?)

¿Cómo te mantienes en forma?
Hábitos alimenticios saludables y no comer carne.

¿Savory o bresler?
Trululú.

¿Liserco o Lincosur?
Liserco porque en Coquimbo camino.

¿Puente Libertador o Puente Fiscal?
Puente Fiscal.

¿Fonasa o Isapre?
Fonasa.

¿Mall Plaza o Mall Puerta del Mar?
Ninguno.

¿Smirnoff o Jack Daniels?
Smirnoff.

¿Gabriela o Bernardo?
Gabriela.

¿Integramédica u Hospital San Juan de Dios?
Por mi condición sería el hospital, pero  no asisto a los hospitales.

¿Serena Golf o Playa Changa?
No es por ser políticamente correcto, pero Playa Changa.

¿Sándwich de pescado o empanada de camarones?
Sándwich de pescado.

¿Izquierda o derecha?
Izquierda, claramente.

¿Con qué mano escribe?
Derecha.

¿Michelle o Evelyn?
Ninguna.

¿Miami o La Habana?
La Habana.

¿Víctor Jara o Los Huasos Quincheros?
Víctor Jara.

¿Reforma o revolución?
Revolución.

¿Bistec o jurel en lata?
Jurel en lata, no como carne.

¿Champiñones u hongos?
Callampas.

¿Hueón o huevón?
Hueón.

¿Metralleta o pluma?
Pluma… por torpeza.

¿Rojo o azul?
Rojo.

¿Sushi o completo?
Completo.

Algún mensaje a la comunidad…
 Las personas pasan, se pueden derribar, pero las ideas son a prueba de balas.

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