Una luz que no se apagará

El asesinato del compañero presidente Salvador Allende marcó un antes y un después en Chile. Aquél día en que las desalmadas balas atravesaron el valiente espíritu de Allende se quebraron miles de almas al unísono. Los sueños volaron sin destino claro y se refugiaron lejos de la cruda realidad. La justicia y la paz se autoexiliaron porque no había lugar para ellas en este nuevo país. Mientras la utopía intentaba suicidarse, asoma la esperanza y le recuerda que hay una luz que nunca se apagará.

Pondrán mutilarnos como sociedad pero no nos separarán; podrán cortarnos la lengua pero no cesaremos de gritar justicia; podrán cortarnos las piernas, pero no dejaremos de avanzar; podrán haber matado al líder, pero jamás matarán sus ideas.

No es tan cierto eso de que las palabras se las lleva el viento, hay palabras de quedan grabadas a fuego en nuestras vidas, que traspasan generaciones, historias, épocas, luchas, visiones. Es así lo que sucedió con las palabras de Salvador Allende, puesto que cada uno de sus discursos estaba cargado de realidad y sentimiento. Él sí que conocía el poder de las palabras y no titubeaba en utilizarlas. Es por eso que Allende es hasta el día de hoy, en diversos continentes del mundo aquella luz que nunca se apagará porque aquellas ideas que no fueron asesinadas renacen en las luchas de las nuevas generaciones. Es en sus palabras donde encontramos la belleza del creer, del querer hacer. Es por eso que vale la pena revisar sus discursos de cuando en vez y hacerlos propios, comprender que nos pertenecen y nos sirven de guía. He aquí algunas citas que jamás podrán morir y que siempre deben estar presentes en nuestras vidas:

“Algún día América tendrá una voz de continente, una voz de pueblo unido. Una voz que será respetada y oída; porque será la voz de pueblos dueños de su propio destino”.

“¡Trabajadores de mi Patria!: Tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que mucho más temprano que tarde abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile!, ¡Viva el pueblo!, Vvivan los trabajadores!”

[Últimas palabras públicas de Salvador Allende.]

“Un obrero sin trabajo, no importa que sea o no sea marxista, no importa que sea o no sea cristiano, no importa que no tenga ideología política, es un hombre que tiene derecho al trabajo y debemos dárselo nosotros”.

[Fuente: Discurso en la Universidad de Guadalajara, México, Diciembre de 1972.]

Por Pablo Mirlo
pablomirlo.wordpress.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s