Nikoláy Rubtsóv (1936 -1971) Análisis del poema «По вечерам»

La edad siniestra para muchos de los poetas rusos oscila entre los 35 y 37 años. ¿Por qué? Realmente, es muy difícil de contestar a esta pregunta. Lo que sí sabemos, es que esta etapa de la vida de Nikoláy Rubtsóv también ha resultado ser trágica. Falleció a los 35 años de edad.

Para que podáis comprender mejor cuáles son los temas principales de la poesía de Rubstóv y cómo él elegía la temática, primero hay que conocer los hechos que marcaron el camino de la vida del poeta, que no fue nada fácil. Su camino fue espinoso, con baches, múltiples inquietudes y la continua búsqueda. Cuando el pequeño Nikoláy tenía tan solo 6 años, falleció su madre; el mismo año su padre fue alistado al ejército y, entonces, el niño fue ingresado en el orfanato. Era un chico muy tierno y muy tímido. El padre, tras haber vuelto del frente, no pudo volver con su hijo, ya que para aquel entonces ya tenía una nueva familia. Era tan solo una de las múltiples heridas de las que sufrió el alma del poeta. Hasta cierto punto, incluso, su apellido es simbólico: Rubtsov, del verbo ruso «рубить» – cortar. Después de haber terminado 7 grados del colegio (en Rusia se estudia a lo largo de los 11 años), no obtuvo ninguna formación, aunque probó entrar en varias instituciones educativas (Escuela de economía forestal o el Instituto de la Literatura).

Las primeras publicaciones del poeta les llegaron al corazón a los lectores, pero sus colegas no le apoyaban en ningún momento, pensaban que Rubtsóv no tenía mucho talento. De ahí que surge el poema «По вечерам» (Por las tardes), escrito por el poeta en 1970, uno de los poemas más tardíos. En aquella etapa de su vida tuvo que mudarse al pueblo junto con su familia, no tenía trabajo, por lo tanto, tampoco tenía mucho dinero. En ocasiones, tuvo que dormir en las estaciones de trenes. La angustia le llenaba y se reflejaba en sus poesías. Ni la ciudad, ni el pueblo le recibieron con los brazos bien extendidos. Se sentía rechazado en todos los sentidos. Se consideraba ateísta, aunque, en realidad, quizás no haya personas completamente ateístas. La gente tiene fe o, simplemente, no sabe que tiene fe. En este preciso poema Rubtsóv vuelve al tema de la religión, subrayando que su abolición, prácticamente tacha el futuro de Rusia y le quita el apoyo a la población, la fuerza de la cual desde siempre se ha encontrado en la fe. El poeta describe una catedral que se encuentra en ruinas y la asocia con el derrumbe del potente Estado soberano que desde siempre fue Rusia. Sin embargo, la Rus no murió, tan solo se quedó dormida, permaneciendo en espera de mejores tiempos, cuando las nuevas generaciones por fin podrán resucitar su fama y su poderío de antaño.

A pesar de que este poema fue escrito 10 años más tarde, después de la finalización del gran conflicto bélico, la Gran Guerra Patria, Nikoláy Rubtsóv seguía pensando que todo el mérito de esta gran victoria se debería haber atribuido a la antigua Rus, a aquella otra forma de pensar y educar que se enseñaba a los futuros defensores de la patria desde pequeños. El patriotismo de los ciudadanos soviéticos, desde el punto de vista de Rubtsóv, fue alimentado en «aquellos años || Cuando en nuestro pecho || Fue amamantada la efigie de la libertad, || Que siempre refulgía adelante». El amor a la libertad, piensa el poeta ruso, es precisamente aquella parte inseparable de la fe rusa que jamás había sido destruida y pisoteada por completo.

El soñador
El poema empieza con un verso muy metafórico… Hay un camino que se dirige hacia arriba, hacia la montaña en la cima de la cual yacen las ruinas de una catedral. El poeta añora la recreación de la Rus patriarcal. Observando las ruinas, Nikoláy Rubtsóv sigue teniendo fe en que algún día, la catedral será reconstruida; encima, no como un monumento arquitectónico, sino como el refugio para el rebelde alma eslava, que aunque perdió la fe, no perdió muchas de sus virtudes.

«И все ж я слышу с перевала, как веет здесь, чем Русь жила»
Aunque sigo escuchando desde el paso || Que aquí es donde una vez vivía esta Rus

El poeta enfatiza que, a pesar de que la sociedad había experimentado grandes cambios después de la revolución, el pueblo ruso sigue viviendo al son de sus días, aún conservando las tradiciones y las costumbres precedentes.

«Все также весело и властно здесь парни ладят стремена»
Aún con misma alegría y fuerza || Arreglan los chavales los estribos

Escribe el poeta, aunque la segunda mitad del siglo XX se considera la época de la modernización y la industrialización. Tampoco había cambiado la reservada naturaleza rusa, y es por eso que en los pueblos «por las tardes se mantiene el calor y claridad || Como en aquellos tiempos de antaño». Entonces, resulta que se puede hacer que la historia retroceda y vuelva sobre sus pasos, y devolver a la población lo que ésta perdió contra su propia voluntad.

El amor por la patria, la vuelta a las raíces, al pasado irrecobrable de la Rus, pues, estas eran unas de las preocupaciones que atormentaban a Rubtsóv. El poeta transmite delicadamente en cada verso del poema «Por las tardes» su nostalgia por aquellos tiempos míticos. No se da cuenta de que la reconstrucción de la catedral no volverá aquellos tiempos de claridad, la vida corre demasiado de prisa. ¿Qué tradiciones se conservarán en los pueblos que están a punto de desaparecer? ¿Qué pasará con el pueblo dentro de 15 o 20 años? Las casas abandonadas con las ventanas cerradas con las tablas de madera, la hierba que cubre los patios con su alteza, allí es donde en el pasado resonaban las voces, expedían humo las chimeneas… El poeta prefiere no pensar en ello. Le pesaría demasiado este pensamiento en el alma tan tierna y cálida, llena de tristeza, pero la que alberga la vida, como si de un cuento se tratase, con un final feliz.

По вечерам
С моста идет дорога в гору.
А на горе – какая грусть!-
Лежат развалины собора,
Как будто спит былая Русь.

Былая Русь! Не в те ли годы
Наш день, как будто у груди,
Был вскормлен образом свободы,
Всегда мелькавшей впереди!

Какая жизнь отликовала,
Отгоревала, отошла!
И все ж я слышу с перевала,
Как веет здесь, чем Русь жила.

Все так же весело и властно
Здесь парни ладят стремена,
По вечерам тепло и ясно,
Как в те былые времена…

Por las tardes
Se alza el camino desde puente hacia el monte.
¡Qué lástima!, justo en la cima…
Yacen las ruinas de la catedral,
Como si la Rus se echara a dormir hace un rato.

¡La antigua Rus! ¡Acaso no son aquellos años
Cuando en nuestro pecho
Fue amamantada la efigie de la libertad,
Que siempre refulgía adelante!

¡Qué vida se acaba de exultar,
afligir y pasar!
Aunque sigo escuchando desde el paso
Que aquí es donde una vez vivía esta Rus!

Aún con misma alegría y fuerza
Arreglan los chavales los estribos,
Y por las tardes se mantiene el calor y claridad,
Como en aquellos tiempos de antaño…

Por Kseniya Tokareva

Para más, visite

transruspoetry.wordpress.com

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